Hipnosis clínica, ¿cuál es su lugar en la psicoterapia?

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Pocas terapias en la historia de la medicina han disfrutado simultáneamente de tan amplio renombre y tan extensa condena como la hipnosis.
                                                                                                                                                      Lewis R. Wolberg

La hipnosis puede ser considerada como una de las herramientas para provocar cambios a nivel cognitivo, afectivo, somático y comportamental más antiguas en la historia. Hay evidencia de su existencia en civilizaciones tan antiguas como la Mesopotámica, la Griega y la Egipcia.

Es en Europa a mediados del siglo XVIII que podemos situar la historia moderna de la hipnosis gracias al médico alemán Franz Anton Mesmer el “charlatán genial“, quien describe la teoría del magnetismo animal. Según esta teoría existía un fluido magnético invisible que circulaba en el universo y que algunas enfermedades estaban relacionadas con el desequilibrio de dicho fluido, Mesmer sugería que para curarlas era necesario re-establecer el equilibrio magnético del cuerpo.

Comienzan entonces una serie de investigaciones con el fin de desacreditar el mesmerismo, concluyendo que los  efectos observados eran solo debidos a la imaginación del paciente, logrando desprestigiar a Mesmer, es entonces que uno de sus discípulos defiende la teoría argumentando: y si el paciente es capaz de provocar esos efectos con su imaginación, ¿porqué no entonces utilizarlo para el beneficio de su salud?

Pasaron varios años antes de que el mesmerismo fuera nuevamente utilizado, siendo un médico escocés llamado James Braid, quien retoma la idea y propone explicaciones más racionales atribuyendo sus efectos a un mecanismo esencialmente psicológico y describe un estado de sueño al que atribuye el nombre de hipnosis (derivado del griego Hypnos, deidad del sueño).

El rechazo de la comunidad médica de la época aparece, argumentando la ausencia de un fundamento científico por lo que disminuye el interés en su aplicación.

Fue alrededor de 1880 que la hipnosis resurgió gracias a las traducciones francesas y alemanas de los escritos de Braid, siendo el neurólogo francés Jean-Martin Charcot quien comienza a utilizarla en pacientes histéricas en el hospital de la Salpêtrière en Paris.

Desde su aparición, la hipnosis ha sido objeto de controversias respecto a su definición,  sus aplicaciones y sus beneficios, siendo a partir de 1950 que podemos observar la sistematización e investigación de la hipnosis como técnica terapéutica.

Actualmente se describe simplemente como un estado alterado de conciencia espontáneo o inducido y su uso en psicoterapia tiene como objetivo provocar por medio de sugestiones, cambios en las sensaciones, percepciones, pensamientos, y/o conductas  capaces de generar  beneficios duraderos en el individuo.

En los años 60’s, el médico psiquiatra norteamericano Milton Erickson, realizó innovaciones importantes en la aplicación de las técnicas hipnóticas, generando una gran influencia en posteriores escuelas psicoterapéuticas. Gracias a sus aportaciones, es posible proponer intervenciones terapéuticas breves y más directivas.

La aplicación de la hipnosis  se está generalizando y tomando una considerable fuerza como una herramienta valiosa en psicoterapia despertando un interés creciente en el campo de la investigación. Recientemente su eficacia ha sido reconocida como auxiliar en tratamientos médicos y psicológicos en universidades y hospitales de gran prestigio a nivel mundial.

Son diversas las aplicaciones que se hacen de la hipnosis clínica como coadyuvante en el tratamiento de enfermedades psiquiátricas entre las que se pueden mencionar trastornos del estado de ánimo (depresión), trastornos de ansiedad (fobias, ataques de pánico, estrés post-traumático, TOC)  trastornos del dormir,  así como en otras áreas de la medicina como manejo crónico del dolor, preparación para intervenciones quirúrgicas y problemas psicosomáticos entre otros. Existe también la experiencia con buenos resultados en el manejo del estrés y en el desarrollo de habilidades sociales.

La hipnosis clínica es una técnica (no una terapia por si sola) que tiene que ser utilizada por un especialista con la formación adecuada para dicha intervención. Es importante señalar, que no es posible generalizar su uso y es necesario que el terapeuta realice una evaluación completa para definir objetivos, beneficios y por supuesto también señalar si existen inconvenientes para su utilización.

Debido a la existencia de ideas erróneas y mitos respecto al estado hipnótico y los efectos que puede generar, es indispensable ofrecer una explicación clara de lo qué se trata con la hipnosis evitando así falsas expectativas que pueden situarla como una cura milagrosa.

La hipnosis está siendo ampliamente estudiada y revisada por las neurociencias, gracias a lo cual se ha logrado disipar dudas respecto a sus alcances permitiendo también diluir algunos de los mitos existentes. 

Una correcta intervención con hipnoterapia puede ser un excelente aliado en el tratamiento de algunas enfermedades tanto psicológicas como médicas, siempre y cuando la técnica sea aplicada por un profesional que cuente con una adecuada formación y con experiencia, un especialista que sea capaz de personalizar la técnica y permitir que la hipnosis se adapte al paciente.

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